Erykah Badu – Mama’s Gun (2000)
Por Rafi Mercer
Los primeros acordes de «Mama’s Gun» dan la sensación de colarse en una conversación que ya está en marcha: cálida, sin prisas, llena de vida y presencia. Publicado en el año 2000, el segundo álbum de estudio de Erykah Badu es una obra amplia de neo-soul que entrelaza el funk, el jazz y el hip hop en un tapiz que resulta a la vez personal y universal. Mientras que su álbum debut, «Baduizm», la consagró como una voz singular, «Mama’s Gun» la reveló como una narradora y experimentadora intrépida, que no teme a la vulnerabilidad ni a la complejidad.
Grabado en su mayor parte en los Electric Lady Studios de Nueva York con el colectivo Soulquarians —entre los que se encuentran Questlove, James Poyser y Pino Palladino—, el álbum rebosa la energía de la colaboración. Los ritmos son fluidos pero profundos, y la interpretación, precisa pero orgánica. «Didn’t Cha Know?» flota sobre la cálida y embriagadora producción de J Dilla. «Bag Lady» transmite resiliencia en la melodía, con un ritmo contagioso pero un mensaje empático. «Green Eyes», una suite en tres partes, cierra el álbum con una amplitud impresionante, en la que la voz de Badu pasa de la fragilidad a la fuerza a través de cambios de estado de ánimo y arreglos.
En vinilo, el disco brilla. El bajo tiene un sonido amaderado, la batería es contundente pero flexible, y el Rhodes y las cuerdas, cálidos y tangibles. La voz de Badu ocupa el centro, presente y plena de vida, íntima como un susurro pero imponente como un sermón. Cuando se reproduce en un bar para escuchar música, el álbum crea una atmósfera colectiva de apertura: las cabezas asienten, los corazones se ablandan y los oyentes quedan cautivados por su sinceridad.
Lo que hace que «Mama’s Gun» sea imprescindible es su honestidad. Es un álbum de confesiones y comunidad, de alegría y tristeza, de ritmo y silencio. Insiste en que la vulnerabilidad es una fortaleza y que la música es una forma de decir la verdad. Poner el disco es entrar en un círculo de confianza, uno que sigue siendo tan necesario ahora como lo era a principios del milenio.
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