Cuando lo importante es la música
Por qué el sonido por sí solo nunca es suficiente
Por Rafi Mercer
Hoy me han mencionado en Instagram. En realidad, ha sido algo sin importancia —unas palabras amables, un momento de reconocimiento—, pero eso no es lo que se me ha quedado grabado.
Lo que importaba era lo que había dicho antes: que un espacio necesita algo más que un sistema de audio de alta gama para parecer vivo. El sonido por sí solo no basta. La música es lo que importa. No como simple fondo sonoro. No como algo con lo que llenar el silencio. Sino como la razón misma por la que existe esa estancia.
Hay demasiados locales que confunden el volumen con la intención. Invierten en equipo, pulen las superficies, perfeccionan la estética… y luego dejan que la música se disuelva en el ambiente. Ruido sin atención. Sonido sin significado.
Los espacios de escucha funcionan de otra manera. Te exigen algo. Ralentizan el momento. Dejan que la música marque el rumbo, en lugar de limitarse a ser un adorno. Y cuando eso ocurre —cuando alguien más se da cuenta, lo refleja y capta el sentido—, no parece tanto un aplauso como una señal silenciosa.
Quizá las cosas estén empezando a ponerse en marcha, no más rápido, sino de otra manera. De forma indirecta. De forma natural. De maneras que no se anuncian.
Por mí, perfecto.
Escuchar siempre ha funcionado mejor así.
Rafi Mercer escribe sobre los espacios en los que la música es importante.
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